Siempre me ha gustado experimentar y conocer cosas nuevas, esto ha sido como “magia” cuando lo he aplicado a mis propios negocios y a las empresas a las que he ayudado como consultor en antropología corporativa. En este artículo quiero compartir de manera sucinta, 6 consejos que son algunos de mis “secretos” que uso como antropólogo y que te ayudarán a tener una perspectiva diferente e innovadora de ver y hacer en los negocios.

Cada uno de los siguientes consejos podrás aplicarlos a situaciones tan diversas como: crear una campaña de marketing, diseñar un nuevo producto/servicio o, iniciar un emprendimiento o, transformar creativamente cualquier parte de tu organización. :

  1. Observa y escucha las diversas percepciones
  2. Empieza por el final
  3. Pregúntale a “los de abajo”
  4. Incursiona en otros saberes e industrias
  5. Pasa tiempo con las personas
  6. Toma “tiempo fuera”

1. Observa y escucha las diversas percepciones

La observación es una de las grandes herramientas de los antropólogos, y esto incluye también escuchar, leer y registrar en general las diversas “historias” de las personas entorno a un asunto de nuestro interés. Por ejemplo, si lo que queremos es innovar sobre un nuevo producto/servicio, seguramente querremos observar y escuchar las opiniones de nuestros actuales clientes, los que no son nuestros clientes todavía, los vendedores, la competencia y otras personas que no tengan nada que ver con el asunto en cuestión para saber su percepción.

En cierta medida, los antropólogos no estamos realmente interesados en descubrir una incuestionable y única “verdad”; por el contrario, nos interesa entender las formas discursivas en cómo las personas construyen su propia verdad; es decir, sus historias. Las contrastantes y contradictorias perspectivas de las personas entorno a un asunto, sus experiencias y lo que dicen de sus problemas/aspiraciones, reflejan la forma en cómo ven y actúan en el mundo. Y para el antropólogo lo importante es acercarse a comprender su “realidad” tal cual la perciben.

Al contrastar las diversas visiones e historias que tiene la gente en cuanto a “un asunto”, podemos “descubrir” aspectos que siempre han estado ahí pero que no habíamos visto y serán valiosos insumos para la innovación.

En otras palabras, al “ponernos en los zapatos” de otras personas y acercarnos a comprender las realidades desde su perspectiva, nos permite ampliar nuestra propia visión y encontrar así múltiples posibilidades.

2. Empieza por el final

Me ha funcionado mucho esta forma de innovar. ¿Cuál es el resultado final a lograr? ¿Cuál es el beneficio que queremos que los clientes o colaboradores vivan o experimenten? Teniendo esto en claro, la forma o el cómo para llegar ahí será yendo “hacia atrás”, en forma regresiva, como si regresáramos la película en el tiempo. ¿Qué es lo que requerimos para llegar a ese resultado final?

Lo anterior nos da la pauta para hacer una lista de elementos, conexiones, procesos y momentos necesarios que en su conjunto arrojarán el resultado final. Es como un viaje de innovación en el que se requerirá una “lluvia de ideas” impresionante siguiendo una regresión lógica y cronológica.

Para generar la lluvia de ideas puedes tener reuniones con tu equipo de trabajo para que cada quien exprese sus puntos de vista. La regla # 1 para esas reuniones es:

Toda idea es bienvenida y no existen las ideas malas, ya que hasta por más “absurda” que perezca una idea, será un insumo para una idea genial.

En mi experiencia, lo que alguien más dijo y yo “malinterpreté”, me ha llevado a tener ideas formidables. Esto me pasa muy seguido. Entiendo algo muy diferente de la idea original que alguien expresó y, eso me ha llevado a concebir ideas y posibilidades inimaginables.

3. Pregúntale a “los de abajo”

Es común creer que en las empresas las ideas provengan del dueño o de los directivos para iniciar un cambio en la empresa, lo cual solo ofrece una visión parcializada de la realidad del negocio o del mercado. Las personas que están “más abajo” en la operación o que tienen contacto cercano con los clientes y sus problemas, generalmente tienen enriquecedoras perspectivas para innovar.

¿Quiénes son las personas que están directamente relacionada con el asunto a innovar? Habla con los clientes, pregúntales sobre sus deseos, aspiraciones y los problemas que enfrentan. Conoce también la perspectiva de la fuerza de ventas, los responsables del área operativa y escucha lo que tienen que decir.

El CEO de un reconocido hotel en Las Vegas, por ejemplo, hizo una transformación de toda la estructura y organización de los servicios del hotel pasando tiempo con los bellboys, conociendo sus impresiones y aprendiendo sobre las cosas que habían visto y escuchado con los huéspedes. Al aprender de las historias de los bellboys se pudieron hacer mejoras y considerar aspectos tan importantes que ni el mejor curso de innovación o alta dirección hubiera logrado con altos mandos del hotel.

4. Incursiona en otros sectores e industrias

Uno de los grandes obstáculos que veo en las empresas es que “saben demasiado”. Se especializan tanto en su sector o industria que eso mismo les impide ver su negocio o a sus clientes/colaboradores con otros ojos. Empresas de un mismo sector utilizan las mismas tácticas y practicas con pequeñas variantes que no les permite pensar “fuera de la caja” e innovar.

Si te pones a pensar, las empresas de un mismo sector, como la industria farmaceútica, por ejemplo, utilizan las mismas tácticas para publicitarse, llamar la atención del público, van a los mismos congresos o eventos y utilizan los mismos canales para conectarse con su público. Empresas del mismo tipo carecen de creatividad para salirse de lo conocido por hacer siempre lo mismo.

La mejor forma para contrarrestar esta “ceguera de especialización” es estar expuesto a otros sectores e industrias. Asistiendo y aprendiendo cómo empresas y negocios en otros giros prospectan, dan seguimiento a clientes o como manejan su publicidad on y off line, podemos así inspirarnos o adaptar formas creativas para integrarlas en nuestros propios negocios y sorprender a nuestros clientes y colaboradores.

5. Pasa tiempo con las personas

Los seres humanos aprendemos a través de la observación y emulando el comportamiento de los demás. Somos sujetos sociales y en nuestras interacciones “copiamos” consciente e inconscientemente las creencias, valores y hábitos de los que nos rodean. Así se re-produce la cultura, por aprendizaje. Pasando tiempo con los clientes, por ejemplo, podemos descubrir sus necesidades o problemas no atendidos que pueden representar buenas oportunidades de negocios.

Una técnica bastante útil para la innovación de nuevos productos/servicios es pasar un día en la vida de los clientes, observando como usan el producto/servicio, examinando las dificultades que puedan tener y creando valor con posibles maneras de ayudarles. Una empresa de control de plagas que ayudamos con consultoría antropológica, por ejemplo, pudo darse cuenta que sus clientes tenían varias necesidades de mantenimiento en sus inmuebles, ya que en sus visitas mensuales o trimestrales para fumigar veía que sus clientes seguían con los mismos problemas de reparaciones en pintura, herrería, etc. Se dió cuenta así que, contratando una persona adicional en su empresa con habilidades en trabajos de mantenimiento podría ofrecer servicios adicionales, ayudar a sus clientes en problemas reales y generar mayores ingresos creando valor.

6. Toma “tiempo fuera”

Muchas de mis mejores ideas han surgido de “no hacer nada”, solo observando mi mente creativa. Mis mejores momentos para pensar son cuando hago cosas que no demandan actividad intelectual y son cosas mundanas como, salir a caminar, lavar los trastes, etc. Cuando mi mente está tranquila y no la distraigo con “tareas”, entonces las ideas creativas comienzan a surgir por si solas, nada más las comienzo a registrar mentalmente y en mi primera oportunidad las anoto para que no se me olviden. Es común incluso que me sonría con las ideas que me van apareciendo, unas son geniales y otras muy absurdas.

La práctica de meditación en atención plena o mindfulness ha sido excelente para desarrollar el hábito de contemplar la actividad de mi mente y permitir que las ideas innovadoras surjan por si solas.

Este fue un artículo un tanto largo pero, deseo genuinamente que estos 6 “secretos” te sirvan para innovar. Si ya estás listo y quieres innovar y no sabes claramente en qué o por dónde empezar, envíame un correo para una consulta sin costo a  dr.barrera@antropologiacorporativa.mx

Autor: Dr. Oscar Barrera, antropólogo corporativo

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